lunes, 26 de noviembre de 2007

Los problemas de sueño afectan al conjunto de los adultos mayores

VIERNES 23 de noviembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los estadounidenses de edad avanzada tienen a menudo dificultades para dormir bien por las noches. Es un gran problema de calidad de vida, señalan los expertos, porque contrario a la creencia popular, los adultos mayores necesitan casi la misma cantidad de sueño que los adultos jóvenes.

"Los problemas de sueño y los trastornos del sueño no son una parte inherente del envejecimiento", dijo el Dr. Harrison G. Bloom, asociado principal del Centro internacional para la longevidad de EE.UU. y profesor clínico adjunto de geriatría y medicina de la Escuela de medicina Mount Sinai de la ciudad de Nueva York. "No es más que un mito decir que los adultos mayores necesitan menos sueño que los jóvenes".

Aún así, en un estudio publicado recientemente en el The American Journal of Medicine, los investigadores hallaron que más de la mitad de los estadounidenses mayores tiene problemas para dormir la cantidad de horas que necesita.

Los adultos mayores suelen tener el "sueño fragmentado", lo que significa que despiertan con más frecuencia durante la noche, dijo la Dra. Julie Gammack, autora del estudio y profesora asistente de medicina de la División de medicina geriátrica de la Universidad de San Luís.

También parece que tienen menos sueño "REM", el sueño con movimientos oculares rápidos, agregó Bloom.

No está claro qué papel tienen estos cambios naturales de los patrones de sueño en la calidad de vida de una persona, apuntó Bloom. "Lo que es importante, sin embargo, es que los adultos mayores con frecuencia tienen trastornos de sueño y problemas para dormir", destacó.

Y, según los expertos, esto se debe normalmente a más de una causa.

"La perturbación del sueño en los adultos mayores está relacionada generalmente con enfermedades crónicas y agudas, incluidos trastornos específicos del sueño como la apnea del sueño y el síndrome de piernas inquietas, que aparece con gran frecuencia en las poblaciones mayores", dijo Michael V. Vitiello, profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento, y director adjunto del Centro de educación geriátrica Northwest de la Universidad de Washington.

A medida que la gente envejece, adquiere por lo general más enfermedades y sufre de dolores y achaques. "Estas dolencias pueden interrumpir el sueño, así que lo que ellos perciben como un trastorno del sueño podría estar relacionado en realidad con los efectos de algunos de sus otros problemas médicos", anotó Gammack.

Tomar varios medicamentos, algo que hacen muchas personas mayores, puede conducir también a la fatiga y a la "hipersomnia", o a estar cansado todo el tiempo, agregó Bloom.

Otro gran problema, anotó, es la depresión y la ansiedad. "Estas afecciones están relacionadas comúnmente con los problemas de sueño".

A pesar de la prevalencia de las dificultades para conciliar el sueño en adultos mayores, muchos pacientes no están recibiendo la ayuda que necesitan.

"El médico promedio recibe muy poco entrenamiento en trastornos del sueño y normalmente no lleva a cabo un examen de rutina para detectarlos", dijo Vitiello, que forma parte del consejo de directores de la National Sleep Foundation. Esto podría deberse a la falta de tiempo, de entrenamiento o a la creencia de que es poco lo que se puede hacer para mejorar el sueño, explicó.

Por consiguiente, problemas como el insomnio, el síndrome de las piernas inquietas, la apnea del sueño y los trastornos del ritmo circadiano están subdiagnosticados y subtratados, apuntó Bloom.

Para corregir el problema, una coalición nacional de organizaciones del sueño, medicina geriátrica y del envejecimiento están elaborando en estos momentos directrices para fomentar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de los problemas del sueño en adultos mayores. La National Coalition for Sleep Disorders in Older People espera publicar sus recomendaciones a mediados de 2008.

"La razón por la que nos preocupamos por estos problemas, además de que son una cuestión importante para la calidad de vida, y de estar cansado al día siguiente y no funcionar de manera correcta, es que los trastornos del sueño están relacionados con la hipertensión, la diabetes, la enfermedad pulmonar, la enfermedad cardiaca, la depresión y la ansiedad", señaló Bloom, presidente del grupo de trabajo experto de la coalición.

Aún no se ha establecido una relación de causa y efecto entre los trastornos del sueño y estos problemas de salud crónicos, pero Bloom sospecha que al menos contribuyen unos a otros. Y considera que una relación causal podría encontrarse en los próximos años.

"Esto es más bien la punta del iceberg del problema", dijo
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