sábado, 6 de junio de 2009

Terroristas contra el aborto

E

s un hecho que en México estamos viviendo la reacción de frustración de los grupos contra el aborto frente al derecho a decidir que están ejerciendo las mujeres de la ciudad de México, aunque por fortuna no han pasado más allá de cambiar 13 constituciones estatales comprando a diputados del PRIAN y persigiendo a médicos y mujeres que se han practicado abortos. Ante estos retrocesos, una organización de derechos sexuales y reproductivos, Balance, empezará a instrumentar una estrategia llamada MARIA, para garantizar la maternidad voluntaria, ayudando a las mujeres de esas entidades para que puedan acudir a los hospitales de la capital a interrumpir un embarazo de manera segura y legal. Alerta, amigas de todo el país.

Simultáneamente en Estados Unidos, donde el derecho al aborto está garantizado desde hace más de 30 años, y cuando todavía nuestros vecinos están inaugurando un gobierno encabezado por un presidente abiertamente pro choice, resurge el terrorismo entre quienes se definen como "defensores de la vida de los no nacidos".

El domingo pasado, George Tiller fue asesinado con un disparo de arma de fuego, cuando entraba con su esposa a la Iglesia luterana en Wichita, Kansas. Se trata de un profesional reconocido por su profundo compromiso con la justicia en salud reproductiva por más de 35 años, uno de los médicos más serios y comprometidos con los derechos de las mujeres, en particular por sus servicios de interrupción de los embarazos, práctica que ejerció ininterrumpidamente, a pesar de haber sido víctima de múltiples actos vandálicos por parte de los opositores al aborto, hasta ser ahora cobardemente ultimado.

Como afirma Marcy Bloom, la ex directora ejecutiva del Centro Aradia para la Salud de las Mujeres, de Seattle: "El mundo no volverá a ver estos actos de extrema violencia, los amigos y colegas de George Tiller lamentamos profundamente esta muerte trágica y absurda, y mantendremos con vigor la lucha por los servicios seguros y respetuosos de aborto. Detengamos a la derecha, al movimiento contra las mujeres, y la violencia de quienes se oponen a la libre decisión".

Por su parte, Frances Kissling, de Change, declara que: "Con esa historia de oposición al aborto y a la planificación familiar que caracterizó la administración de George Bush, y ahora que el gobierno de Obama muestra una clara voluntad política para atender las necesidades de aborto y prevención de embarazos no deseados, es posible que veamos salir a las calles a los frustrados activistas que se oponen al aborto. La Federación Nacional de Aborto reporta que la violencia contra las clínicas está resurgiendo".

Y aunque ya se acusa como sospechoso a Scott Roedor, un pro lifer que había atacado la clínica recientemente, este tipo de crímenes no son realizados por asesinos solitarios, generalmente son batallas sucias y muy bien planeadas, en las que se involucran grupos que apoyan antes y después del acto, combinando maniobras burdas e ingeniosas.

Entre las lecciones que han dejado este tipo de terrorismo está visto que el discurso de odio juega un papel importante para instigar la violencia. Y tal como ocurre con las mujeres maltratadas que se encuentran en mayor peligro de ser asesinadas por sus agresores cuando son más fuertes y expresan la necesidad de abandonarlos, un fenómeno semejante ocurre con el debate político sobre el aborto. Cuando los opositores al aborto pierden poder, entonces salen del subsuelo y toman el control los ultras. El movimiento feminista, y en especial los prestadores de servicios de aborto, están en mayor peligro cuando se fortalecen.

Tiller ha sido un blanco estratégico para un amplio rango de grupos antiliberales; su clínica ha sido bombardeada, quemada, destruida y también había sufrido un atentado previo. Y no sorprende que la organización Army of God lo esté celebrando. Hoy inician su sitio electrónico con el siguiente párrafo: "La vida de los bebés inocentes fue programada para morir por George Tiller, y él ha sido eliminado por el héroe americano Scott Roedor. George Tiller, el asesino de bebés, cosecha lo que ha sembrado y ahora está en el infierno eterno".

La muerte de Tiller delata la ética tan distorsionada de los líderes de los movimientos que se oponen al aborto. Apoyan actos terroristas, provocan terror a través de actos de violencia mortal contra la población civil, a fin de defender el derecho a la vida de los fetos. Son enfermos mentales, esquizofrénicos, sicópatas peligrosos.
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