sábado, 27 de octubre de 2007

La histerectomía podría incrementar el riesgo de incontinencia

JUEVES 25 de octubre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Un estudio reciente halla que las mujeres que se someten a histerectomías para tratar afecciones benignas aumentan en más del doble el riesgo de otra cirugía posterior para la incontinencia urinaria por esfuerzo.

El resultado fue el mismo independientemente del tipo de técnica quirúrgica utilizada para la histerectomía, anotaron los investigadores.

El artículo aparece en la edición del 27 de octubre de The Lancet, y aunque el estudio contradice investigaciones previas, algunos expertos señalan que se sienten inclinados a creer en el estudio actual.

"Los autores habían ganado mucha experiencia con estudios previos, y para este estudio utilizaron un registro bastante fiable de Suecia. Tuvieron la oportunidad de analizar los datos de manera casi única", anotó el Dr. Gil Levy, director de uroginecología del Centro para la cirugía reconstructiva y disfunción del suelo pélvico del Centro médico Maimonides de la ciudad de Nueva York, "Si llegaron a estos resultados, se deberían tomar muy en serio", apuntó.

De acuerdo con la información de fondo del estudio, muchas mujeres optan por la histerectomía, porque puede curar el sangrado menstrual excesivo e irregular, el prolapso uterino y el sangrado uterino posmenopáusico. Una de cada cinco mujeres británicas se someterá a una histerectomía cuando cumpla los 55 años. En los Estados Unidos, cada año se realizan 600,000 histerectomías, el 90 por ciento de ellas por una indicación benigna (en lugar de cáncer).

Sin embargo, los estudios que analizan cómo la histerectomía puede afectar la función del tracto urinario inferior han sido inconsistentes.

La incontinencia urinaria por esfuerzo en las mujeres ha sido definida como la pérdida involuntaria de orina tras un esfuerzo o ejercicio. Cerca del 40 por ciento de las mujeres de la mayoría de los países desarrollados tienen la afección, con un efecto considerable sobre su funcionamiento diario así como en el bienestar psicológico y sexual.

En este estudio de 30 años, realizado entre 1973 y 2003, participaron más de 165,000 mujeres suecas que se sometieron a una histerectomía y más de 479,500 mujeres que no lo hicieron.

El riesgo de someterse a una cirugía a causa de la incontinencia urinaria por esfuerzo fue 2.4 veces más alta en el grupo de histerectomía que en el grupo de control, sin importar el tipo de técnica quirúrgica utilizada.

El mayor riesgo estaba presente en los primeros cinco años luego de la histerectomía, cuando el riesgo era 2.7 veces más alto.

El menor riesgo tenía lugar a los 10 años o más después del procedimiento, cuando el riesgo era sólo 2.1 veces más alto para las pacientes que se habían sometido a una histerectomía en comparación con las que no lo habían hecho.

La explicación más lógica de la relación, según los autores, es el trauma quirúrgico que tiene lugar cuando el útero y el cuello uterino se desprenden de los tejidos que sostienen el suelo pélvico durante una histerectomía.

"Es un estudio grande, basado en la población y bien hecho", anotó un experto externo, la Dra. Tristi Wood Muir, profesora adjunta de obstetricia y ginecología, del Colegio de medicina del Centro de ciencias de la salud Texas A&M, y director de medicina pélvica femenina y cirugía reconstructiva de Scott & White, en Temple. "Desde luego, el útero y la vejiga están íntimamente relacionados, y, sin duda, diseccionar la vejiga puede causar problemas más adelante. Cuando realizamos una histerectomía, debemos restablecer el soporte, y quizás esa falta de soporte sea la responsable de la incontinencia urinaria por esfuerzo. Pero también podría deberse a muchas otras razones. Las causas podrían ser innumerables".

De acuerdo con un comentario que acompaña el artículo, muchas otras razones podrían explicar la incidencia de la incontinencia urinaria por esfuerzo, y algunas de ellas podrían no estar relacionadas con la histerectomía.

Independientemente de la causa, la mayoría de los expertos están de acuerdo en que la histerectomía no es algo que se deba tomar a la ligera.

"Al igual que con cualquier tipo de intervención quirúrgica, existen posibles riesgos y efectos secundarios, y la forma en que los tejidos y nervios del cuerpo reaccionan a las incisiones y puntos de sutura varía bastante entre pacientes", dijo la Dra. Jennifer Wu, ginecoobstetra del Hospital Lenox Hill de la ciudad de Nueva York. "Esto es algo a tomar en cuenta cuando las pacientes se planteen cirugías como una histerectomía para una indicación benigna. Siempre existirá alguna necesidad de una histerectomía, ya sea por cáncer, sangrado o dolor severo, pero las pacientes deben darse cuenta de que aunque este procedimiento puede curar algunos problemas, también puede ser la fuente de muchos otros, así que es algo que deben analizar con sus médicos".
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